
Sin nada de pereza para levantarse, a pesar del madrugón y de haber trasnochado en la última noche de ferias:
Ángel: Mamá, estoy muy contento de ir a la Granja Escuela.
Ángel: Mamá, estoy muy contento de ir a la Granja Escuela.
- ¿por qué , hijo?
- Porque en la Escuela de Verano no aprendes mucho. Haces talleres y juegas al fútbol, pero en la Granja Escuela aprendes cosas importantes.
- ¿cómo qué?
- Pues aprendes a saber si un huevo va a ser pollito o va a ser para tortilla. Si la gallina se queda cuidando de sus huevos, tendrá pollitos y cuando la gallina se levanta y se pasea, pues esos huevos son los que nos alimentan.
- Pues sí, hijo, sí. Es verdad que aprendes mucho.
Dos semanas por delante asistiendo a la Granja Escuela y veremos todo su proceso. Hoy ha traido mermelada casera que degustaremos en la merienda


