Cuando hacemos animación a la lectura, tenemos las obras de Rodari en la mesilla de noche. Me encanta la idea de una oreja que se mantiene tersa y joven.
POEMA: "LA OREJA VERDE"
autor: Gianni Rodari
Un día, en el Expreso Soria Monteverde,
vi subir a un hombre con una oreja verde.
Ya joven no era, sino maduro parecía,
salvo, la oreja que verde seguía.
Me cambié de sitio para estar a su lado
y observar el fenómeno bien mirado.
Le dije: Señor, Usted, tiene ya cierta edad,
dígame, esa oreja verde, ¿le es de alguna utilidad?
Me contestó amablemente: yo ya soy persona vieja,
pues de joven sólo tengo esta oreja.
Es una oreja de niño, que me sirve para oír
cosas que los adultos nunca se paran a sentir:
Oigo lo que los árboles dicen, los pájaros que cantan,
las piedras, los ríos y las nubes que pasan,
oigo también a los niños, cuando cuentan cosas
que a una oreja madura, parecerían misteriosas.
habló el Señor de la oreja verde
aquel día, en el Expreso Soria Monteverde.
Vosotros, ¿qué teneís aún de niños?
lunes, 26 de abril de 2010
CASTILLA Y LEÓN EN MI CORAZÓN
¿por qué formar parte del centro castellano leonés de mi ciudad?
En entornos cercanos no se entiende que yo, que siempre estoy con la asociación CAJE por todas partes, tomara la decisión también de participar en una casa regional, pero como parte activa.
Parece que no se lleva entre la gente de mi edad, incluso que sólo es para determinados tramos de edad.
Desde que era pequeña, en Venezuela, siempre escuchaba a mi madre hablar de León y a mi padre de Alcalá.
Alcalá de Henares ha sido mi segunda patria desde que llegué de Venezuela y adoro la ciudad, que hace años, cuando venía a ver a mis abuelos en verano, aún era un pueblo.
Comparado con Caracas, Alcalá era un pueblo grande, con muchos menos recursos de la metrópolis de Venezuela. Y el pueblito de mi madre en León, el último reducto perdido en la montaña.
Yo pensaba que volver a España (ese sueño de mis padres y de muchos otros trabajando años y años en tierras extrañas) era el ideal de vida y , en su momento, para mi no lo fue.
España estaba a años luz de mi país natal en libertades, en cultura, en vida social, aunque afortunadamente todos estos años de progreso en España han hecho posible que superemos con creces a Venezuela, tengamos un nivel cercano al europeo.
De su estancia en Venezuela, siempre recordaré esas tardes escuchando a Manolo Escobar, bailar con mi madre jotas tarareando lo que ella recordaba de chica, pasear siempre con familias españolas que rememoraban los tiempos que ya no están.
Y esas conversaciones, esos sentimientos, esas vivencias de las que en algún momento renegué, debieron dejar marca en mi corazón.
Alcalá es mi casa y León el lugar donde uno siempre quiere volver.
Os contaré que lo único que me queda de mi vida familiar de origen es ésto. No tengo ya a mis padres, que fueron los que me enseñaron a amar mi tierra, estoy a muchos kilómetros de mi pueblo para olerlo y sentirlo, no tenemos dinero para transportarnos tan a menudo, como quisiéramos. Mi pueblo nos da serenidad, especialmente me trae recuerdos muy importantes para mi y me ayuda a recordar quien soy.
Me encantaría que Ángel pudiera vivenciar más de ambas tradiciones, de la mía y de la de su padre. Juan es un digno representante de Andalucía en Alcalá y todo el mundo le conoce por sus orígenes también. Se hace llamar "Juanillo boquerón".
Posiblemente no tenga nunca caudales, ni inmuebles que legar a mi hijo, pero seguro seguro que se llevará como herencia el amor de sus padres a su tierra, porque Castilla y León estaba en el corazón de mi madre, en el mío y espero que en el suyo siempre esté.
En entornos cercanos no se entiende que yo, que siempre estoy con la asociación CAJE por todas partes, tomara la decisión también de participar en una casa regional, pero como parte activa.
Parece que no se lleva entre la gente de mi edad, incluso que sólo es para determinados tramos de edad.
Desde que era pequeña, en Venezuela, siempre escuchaba a mi madre hablar de León y a mi padre de Alcalá.
Alcalá de Henares ha sido mi segunda patria desde que llegué de Venezuela y adoro la ciudad, que hace años, cuando venía a ver a mis abuelos en verano, aún era un pueblo.
Comparado con Caracas, Alcalá era un pueblo grande, con muchos menos recursos de la metrópolis de Venezuela. Y el pueblito de mi madre en León, el último reducto perdido en la montaña.
Yo pensaba que volver a España (ese sueño de mis padres y de muchos otros trabajando años y años en tierras extrañas) era el ideal de vida y , en su momento, para mi no lo fue.
España estaba a años luz de mi país natal en libertades, en cultura, en vida social, aunque afortunadamente todos estos años de progreso en España han hecho posible que superemos con creces a Venezuela, tengamos un nivel cercano al europeo.
De su estancia en Venezuela, siempre recordaré esas tardes escuchando a Manolo Escobar, bailar con mi madre jotas tarareando lo que ella recordaba de chica, pasear siempre con familias españolas que rememoraban los tiempos que ya no están.
Y esas conversaciones, esos sentimientos, esas vivencias de las que en algún momento renegué, debieron dejar marca en mi corazón.
Alcalá es mi casa y León el lugar donde uno siempre quiere volver.
Os contaré que lo único que me queda de mi vida familiar de origen es ésto. No tengo ya a mis padres, que fueron los que me enseñaron a amar mi tierra, estoy a muchos kilómetros de mi pueblo para olerlo y sentirlo, no tenemos dinero para transportarnos tan a menudo, como quisiéramos. Mi pueblo nos da serenidad, especialmente me trae recuerdos muy importantes para mi y me ayuda a recordar quien soy.
Me encantaría que Ángel pudiera vivenciar más de ambas tradiciones, de la mía y de la de su padre. Juan es un digno representante de Andalucía en Alcalá y todo el mundo le conoce por sus orígenes también. Se hace llamar "Juanillo boquerón".
Posiblemente no tenga nunca caudales, ni inmuebles que legar a mi hijo, pero seguro seguro que se llevará como herencia el amor de sus padres a su tierra, porque Castilla y León estaba en el corazón de mi madre, en el mío y espero que en el suyo siempre esté.
sábado, 24 de abril de 2010
30 AÑOS NO SON NADA
Sí y no.
Sí porque hemos madurado, crecido, estudiado, trabajado, formado familia.
Somos muy distintos y la vida nos ha llevado por caminos muy diferentes. 30 años de mútiples experiencias, que se llevan en la piel y el alma.
Pero 30 años no son nada, cuando después de tan largo período de tiempo, entras en un bar, ves la cara de tus antiguos compañeros y enseguida, relacionas esos momentos, espacios donde viviste con ellos (casi todos, momentos escolares, por eso muy intensos como adolescentes) . Simplemente una sonrisa, un abrazo , comentar qué tal nos va la vida y parece que no ha pasado tanto tiempo.
Hay momentos en la vida que son una concentración intensa de segundos y emociones.
Esta noche yo lo he vivido.
Espero poder repetirlo y disfrutarlo con mucha salud, sin esperar a que pasen otros 30 años.
Sí porque hemos madurado, crecido, estudiado, trabajado, formado familia.
Somos muy distintos y la vida nos ha llevado por caminos muy diferentes. 30 años de mútiples experiencias, que se llevan en la piel y el alma.
Pero 30 años no son nada, cuando después de tan largo período de tiempo, entras en un bar, ves la cara de tus antiguos compañeros y enseguida, relacionas esos momentos, espacios donde viviste con ellos (casi todos, momentos escolares, por eso muy intensos como adolescentes) . Simplemente una sonrisa, un abrazo , comentar qué tal nos va la vida y parece que no ha pasado tanto tiempo.
Hay momentos en la vida que son una concentración intensa de segundos y emociones.
Esta noche yo lo he vivido.
Espero poder repetirlo y disfrutarlo con mucha salud, sin esperar a que pasen otros 30 años.
domingo, 18 de abril de 2010
LALYA Y JACQUELINE COCINAN
Lalya y Juan Nfaly vinieron a casa para aprender alguna comida española. Juan no come nada más que leche materna y ya tiene 16 meses, así que hay que empezar ya, sin falta, a comer nutrientes y a acostumbrar la mandíbula de Juan a masticar. Empezamos con Ragout de ternera muy tiernito (le pasamos después la verdurita por la Tourmix para hacerle una salsa)
Tb. hicimos cocido , sin huesos de jamón, sin chorizo, morcilla, tocino. Sólo gallina y ternera. Igual de rico. Aunque la versión del cocido leonés la hicimos después para consumo casero.
Y por último y quizás los más práctico: Puré de verduras, para que después pudiera combinarlo con pescado y carne.
Conseguiremos que Juan coma de todo poco a poco.
¿qué os parece?
domingo, 4 de abril de 2010
ESPARTACO Y MI PADRE

A pesar de que hace muchos años que falleció mi padre, recuerdo palabra a palabra muchas de sus conversaciones conmigo.
Allí en Venezuela, donde vivi y crecí y aprendí todo de él, uno de sus temas más habituales era hablar de Alcalá de Henares, de su tierra, de todo lo que había vivido en ella, de mis orígenes.
Su adolescencia y juventud, antes de viajar a Venezuela, estuvo llena de pequeñas aventuras, para mi grandes aventuras, como su servicio militar en Melilla y todo lo que de allí me transmitía. Igual pasaba con la pasión con la que me comentaba los caballos que tenía en las fincas de Alcalá, su pasión por el cine, visto desde cines al aire libre al lado del casco histórico (hoy todos desaparecidos) y su participación en varios rodajes que se hicieron en Alcalá de Henares en los años 50.
Hizo de extra en varias, figurando de soldado, de esclavo y de la que más me hablaba era de Espartaco.
Siempre que paso por la Puerta de Madrid, en mi ciudad, me acuerdo de él y de esa tropa inmensa de esclavos en busca de liberación que liderados por Espartaco (Kirk Douglas) iban camino de Roma.
En estos días de Semana Santa, como todos los años, emiten Espartaco en Televisión y una vez más, la familia sentada ante la pantalla esperamos los momentos en los que se ve mi ciudad con toda esa horda de hombres en busca de libertad y aunque no se le ve nítidamente, sé que está ahí y mi padre sigue presente en el cine, en una película histórica y por supuesto en mi recuerdo.
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